La idea

1. La idea - 2. El plan de negocios - 3 Los trámites

1. LA IDEA: UN NEGOCIO ¿DE QUÉ?

 

La idea es lo primero que hay que tener en cuenta y puede ser determinante para el éxito o el fracaso de la empresa. Puede que en este proceso, incluso se tengan varias ideas de negocio, o diferentes perspectivas de una misma. Incluso el negocio más sencillo en apariencia puede terminar antes de empezar por culpa de una idea mal definida o poco desarrollada.

La idea debe ser realista y poder presentarse como viable. No se trata de encontrar un negocio que revolucione el mercado, sino de detectar un hueco, una oportunidad que nadie haya aprovechado. En ocasiones, la idea de negocio surge a consecuencia de la propia experiencia laboral o personal del emprendedor, debido a su contacto y conocimiento de un determinado sector.

Ni mucho menos la idea original es exacta a la que acaba convirtiéndose en negocio, salvo en raras ocasiones, pero si es un buen motor de búsqueda. Mientras se prepara el proyecto global, el emprendedor aprende de su negocio y está permanentemente atento a todo lo relacionado con esa idea y sus múltiples posibilidades.

Otras veces, la idea es buscada expresamente por el emprendedor que, en base a la observación y a sus conocimientos de la demanda de los posibles consumidores de sus productos o servicios, detecta un nicho de mercado en el que operar. Tanto en un caso como en otro, lo que sí conviene tener en cuenta es que la idea que se vaya a desarrollar debe ser original e innovadora y aportar alguna novedad al mercado. Debemos encontrarle su carácter diferenciador de otras similares.

A veces su aspecto diferenciador ha de tenerse en cuenta a la hora de definir la actividad de una empresa y puede llegar a convertirse en una de las claves de éxito futuro.